
Hoy recibí este regalo que me hizo muy feliz. Gracias A.L
Podría hablar de sus ojos verdes,
pero no puedo si no pensar en su mirada;
mirada ajena al mundo,
mientras conquista, brava, al ensueño.
Podría hablar de su sonrisa,
entonces mi mente se desvía a pensar en su risa;
risa de niña que despierta
con taquicardia a mi niño interno.
Podría hablar de su silueta,
en cambio prefiero hablar de ella;
ella celeste que contrasta e
n el lienzo saturado de marrón.
Podría hablar de sus ojos verdes,
pero no puedo si no pensar en su mirada.
PD: también me acorde que odiás a los gatos porque sos gata...
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